El ajuar recién nacido es el conjunto de prendas y accesorios básicos que va a usar tu bebé en los primeros meses: bodies, enteritos, gorritos, mantas, medias y algunas piezas de abrigo clave.[2] Es mucho más que “ropa linda”: es confort térmico, protección de la piel sensible y practicidad para vos en el día a día.
Las recomendaciones actuales ponen el foco en tres ejes técnicos:
Planificar el ajuar con este enfoque técnico te permite evitar compras de más, reducir irritaciones, y asegurarte que cada prenda se use de verdad.
Las guías por edad (RN, 0–3, 3–6 meses) son orientativas, pero no contemplan el peso ni el ritmo de crecimiento de cada bebé.[2][7] Para un ajuar inteligente conviene pensar el talle como “margen de uso” más que como un número fijo.
Un talle muy justo aumenta el roce y el riesgo de irritación, sobre todo si el tejido no es 100 % natural.[1][8] Para bebés con piel atópica o antecedentes de alergias en la familia, conviene elegir ropa de bebé hecha con algodón hipoalergénico (pima, orgánico o peinado) y evitar prendas que ajusten en cuello, muñecas y tobillos.[1][5][11]
El desafío no es “abrigar mucho” sino regular la temperatura con capas y tejidos de calidad que respiren.[4][8] Vestir por capas te permite sumar o quitar abrigo sin cambiar todo el conjunto.
Los especialistas señalan que uno de los errores más frecuentes es abrigar de más al bebé, sobre todo en interiores calefaccionados.[4][8] Las fibras sintéticas, al no permitir respirar, potencian el sobrecalentamiento.
La elección del tejido es tan importante como el diseño. Los tejidos naturales como el algodón peinado o el algodón pima son los más recomendados para la ropa de bebé por su suavidad, propiedades hipoalergénicas y capacidad de transpirar.[1][7][8]
| Característica | Algodón peinado / pima | Algodón común | Tejidos sintéticos (poliéster, nylon, acrílico) |
|---|---|---|---|
| Suavidad al tacto | Muy alta, fibras largas y finas, ideal para piel sensible[5][7][9] | Buena, pero puede ponerse más áspero con los lavados[5] | Variable, a menudo más rígido o áspero[7][8][9] |
| Hipoalergénico | Sí, reduce riesgo de alergias e irritaciones[1][5][8] | Moderado, depende del proceso y de los acabados químicos[1][3] | No, puede favorecer irritaciones y reacciones cutáneas[7][8] |
| Transpirabilidad | Excelente, permite circulación de aire y regula temperatura[1][7][9] | Buena, absorbe humedad pero puede saturarse en calor extremo[3][12] | Baja, atrapa sudor y humedad, aumenta riesgo de sarpullidos[8][9] |
| Durabilidad | Alta, mantiene forma y suavidad tras muchos lavados[5][7] | Correcta, pero tiende a deformarse o endurecerse con el uso[1] | Variable, puede formar bolitas o perder color[8][9] |
| Contacto con piel muy sensible | Recomendado para piel atópica y recién nacidos[1][5][8][11] | Aceptable, si no se usan tintes agresivos[1][3] | No recomendado en contacto directo, mejor solo como capa externa ocasional[7][8] |
| Uso ideal en el ajuar | Capa base (bodies, enteritos, gorros) y prendas de uso diario | Prendas básicas de recambio y ropa de uso menos intensivo | Detalles puntuales o prendas que no estén en contacto directo con la piel |
En síntesis, para un ajuar recién nacido pensado desde lo técnico, lo más seguro es que la piel del bebé toque siempre algodón hipoalergénico (peinado o pima), dejando las fibras sintéticas solo para usos muy puntuales.[1][5][7][8]
La tendencia actual es evitar el exceso de prendas y priorizar pocas piezas, de buena calidad y tejidos de calidad que resistan muchos lavados.[6][10] El número exacto va a depender de tu frecuencia de lavado, pero como referencia:
Antes de comprar grandes cantidades de un mismo talle, considerá que el crecimiento puede ser muy rápido en los primeros tres meses.[2] Es preferible invertir en menos unidades, en ropa hipoalergénica de buena calidad, y complementar luego según cómo vaya creciendo tu bebé.[6]
Lo ideal es comenzar entre el segundo y tercer trimestre, cuando ya sabés la probable fecha de parto y la estación del año, para ajustar talles y tipos de prendas con más precisión.[2]
Las más recomendadas son algodón peinado, algodón pima, algodón orgánico y otros tejidos naturales suaves, porque son hipoalergénicos, transpirables y evitan la acumulación de humedad.[1][5][7][8][11][12]
Como referencia, podés pensar en 6–8 bodies entre RN y 0–3 meses, combinando manga corta y manga larga según la temporada. Si lavás con poca frecuencia, sumá algunos más de algodón para bebés.[2][8]
No. Muchos bebés usan este talle muy poco tiempo; se recomienda combinar pocas prendas RN y priorizar el talle 0–3 meses, que tendrá más uso real.[2][6]
En verano, priorizá prendas livianas y respirables; en invierno, usá varias capas finas de tejidos naturales en vez de una sola prenda muy gruesa, para regular mejor la temperatura.[2][4][7][8]
Porque la piel del bebé es inmadura y se irrita con facilidad. Los tejidos hipoalergénicos, como el algodón pima y el algodón peinado, reducen el riesgo de alergias, picazón y sarpullidos.[1][5][7][8][11]
Se sugiere que cualquier prenda en contacto directo con la piel sea de fibras naturales; las telas sintéticas se pueden usar solo como capa externa y por poco tiempo, para evitar sobrecalentamiento e irritaciones.[7][8][9]
Fijate en la composición (ideal 100 % algodón peinado o pima), la prolijidad de las costuras, la suavidad al tacto y la capacidad del tejido de volver a su forma cuando lo estirás suavemente.[1][5][7][9]
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